lunes, 16 de febrero de 2015

DE LA ORALIDAD A LA ESCRITURA EN LA PRODUCCION DE CONOCIMIENTOS



Por: Heriberto Chambi Mollericona 

Con la colonización la  producción de   conocimiento  tenía que pasar una serie de procesos metodológicos  de rigor  científico y el conocimiento que no reunía dicho requisito era  simplemente un saber popular de  carácter oral, en  otras palabras el único  válido y  verdadero era el  conocimiento euro occidental científico que  se producía en grandes academias o centros  de investigación  científica, que las mismas al tener alcance universal tenía que  irradiar toda las instancias o ámbitos de la  actividad humana sin importar la  diversidad cósmica del pensamiento en los  diferentes países del mundo ya que estos conocimientos eran verdades  absolutas.
Es  así,  cuando nos referimos  al ámbito educativo  el  conocimiento que se impartía en centros educativos  era diseñada desde  afuera conforme al interés de los  colonizadores, neoliberales, imperialistas, estos últimos   con  la  finalidad  de dominar con la metodología  de la  globalización invirtieron  grandes  sumas de capital  en proyectos y  programas   de reformas  de tipo político, económico y social  como pilar  fundamental  consideraron a  la  educación .

Ahora  cuando nos referimos eminentemente al proceso educativo de carácter  pedagógico curricular propiamente,  el maestro solo se avocaba de transmitir el  conocimiento diseñado en los planes y programas más énfasis en la lectura y  escritura desplegando  algunas  habilidades de  simplemente  de   descifrar grafías  simples  en un  principio para luego juntar formando palabras  sencillas, compuestas , frases y  oraciones predominando  el método silábico  de repetición como  aprender de memoria un poema  para luego  declamarlo mecánicamente ni siquiera captar el  significado  de la palabra y sin llegar a la parte critica analítica, difusión y producción  como  clasifica  los autores  Harvey Tejada y Alfonso Vargas  integrando los tres  tipos de literacidades “literacidad funcional, literacidad cultural y literacidad critica, al respecto (Kathleen McCormick 1997) citado por los mismos autores señala “Ser un  lector con literacidad critica es   tener el conocimiento y la habilidad para  detectar las interrelaciones del tejido  social y las prácticas de lectura escritura   de una cultura, para ser  capaz de analizar tales condiciones y prácticas, y poseer una consciencia crítica y política para debilitarlas y equilibrarlas”[1].
De lo expuesto si enseñar era   simplemente transmitir conocimiento  ¿dónde  estaba  la capacidad creativa, critica, analítica y  reflexiva del maestro? En  respuesta a  este  cuestionamiento no es que el maestro/a era incapaz si no que el mismo sistema educativo limitaba a conformarse en ciertas  tareas de proceso enseñanza-aprendizaje, era algo utópico pensar que un maestro/a podía escribir ensayos, artículos u otro tipo   de textos, por otro lado en su proceso  de formación  tampoco enfatizaba  el  desarrollo de capacidades de producir el  conocimiento, por más  que lo haga, dicha producción no podía tener validez en la sociedad de pensamiento alienado solo dar valor todo lo que viene  de afuera  mejor si es de Europa o Estados Unidos , como dice Emilia Ferreiro hubo una época en que escribir y leer eran actividades profesionales. Quienes  se destinaban a ellas aprendían un oficio, y  a este oficio se dedicaban el resto de sus días[2], en nuestra pasada historia no había centros  académicos que formaban este tipo de profesionales peor aún en escuelas de formación  de maestros.

En  consecuencia no es que  el maestro/a  no podía producir conocimiento, mas  a lo contrario algunos maestros/as a través  de su experiencia contaba con muchos  saberes y conocimientos  más que todo de su propia cultura  y  los contextos  de lugares donde ha trabajado,  con mucha hidalguía se acepta  solo desarrollaba la parte de la oralidad que la misma es transmitida de  generación en  generación, por otro lado en otras partes del mundo, más que todo en  países marginados avanzaba  la alfabetización en busca de la democracia al respecto Emilia Ferreiro 2002:12 señala “ todos los problemas  de alfabetización comenzaron cuando   se decidió que escribir  no era una profesión, sino una obligación  y que leer no era una marca de sabiduría sino una marca de ciudadanía”[3]

Ahora es cuando con MESCP tenemos la oportunidad de sistematizar esa gama de saberes y conocimientos referente a  nuestra interculturalidad, cosmovisiones, lengua, usos y costumbres, espiritualidades, principios y valores y muchas otras temáticas  que nos va permitir crear, rescatar, revalorizar y romper el pensamiento hegemónico occidental de sometimiento a los pueblos humildes que durante siglos estaban  en silencio aunque sin  cruzar las manos en  constante proceso de  lucha en busca  de  su liberación tanto ideológica, política, económica, social y culturalmente y en estos últimos años como una  necesidad indispensable  la descolonización científica tecnológica, por tanto el maestro comprometido con la transformación y consolidación  del estado plurinacional está obligado a producir el  conocimiento  a partir de la sistematización de la oralidad.


[1] Tejada Harvey y Vargas Alfonso, Hacia una integración de la literacidad critica, la literacidad funcional y la literacidad cultural. Universidad del Valle, 2007
[2] Ferreiro, Emilia. Leer y escribir en un mundo cambiante. Pág. 1, 2002
[3] Ferreiro, Emilia. Leer y escribir en un mundo cambiante. Pág. 2, 2002

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